18 feb 2018
Última actualización: 4 abril 2026
Muchos emprendimientos no nacen de un plan, sino de una necesidad real.
Ese fue el caso de Wonderplay.
Wonderplay nace desde algo muy concreto: una necesidad personal.
Cuando nació su hijo, su fundadora quiso comprarle una cocinita. Pero no encontraba opciones en el mercado que se alinearan con lo que buscaba.
Entonces tomó una decisión que muchos emprendedores conocen bien: si no existe, lo creo.
Así empezó a desarrollar juguetes hechos por artesanos, con una mirada más libre, sin prejuicios y con foco en el juego real.
Como en muchos emprendimientos, el crecimiento trajo nuevos desafíos.
Al principio, el foco estaba en lo creativo, en el producto, en construir la marca. Pero a medida que aumentaban los pedidos, proveedores y operaciones, empezó a aparecer una necesidad clave: ordenar la gestión.
Y ahí apareció una dificultad común:
Las planillas de Excel no eran una opción cómoda ni eficiente.
En el caso de Wonderplay, el desafío era claro: encontrar una forma de ordenar sin perder tiempo ni complejidad innecesaria.
Cuando un negocio crece, ya no alcanza con “tener todo en la cabeza”.
Se vuelve necesario:
La solución llegó a través de una recomendación.
Una amiga le habló de Contagram, y lo que empezó como una prueba, rápidamente se convirtió en una herramienta central del negocio.
¿Qué fue lo que hizo la diferencia?
Pero hay algo más que valoraron especialmente: saber que detrás de la herramienta hay alguien que entiende lo que es emprender.
Porque cuando una solución está pensada por alguien que pasó por los mismos problemas, la diferencia se nota.
Hoy, Wonderplay puede enfocarse en lo que mejor hace: crear.
Y al mismo tiempo, tener control sobre lo que pasa en el negocio.
La palabra que mejor resume el impacto es clara: eficiencia.
Ordenar la información permitió:
Sin necesidad de usar múltiples herramientas.
💡 Tip Contagram: Cuando el negocio crece, el orden deja de ser opcional. Con Contagram podés gestionar pedidos, proveedores y finanzas en un solo lugar, y tener la claridad que necesitás para tomar decisiones sin frenar tu crecimiento.