28 mar 2018
Última actualización: 6 junio 2019
Nada relacionado a la tecnología es imposible. Lo que se creía improbable, ahora es posible, y se destaca por ser una característica sin precedentes. Estamos hablando de que se pueden enviar emails sin necesidad de estar conectados. Sí, así como lo leés, sin conexión a Internet.
Es que es posible usar la aplicación de Gmail de modo “offline” para leer y responder a los mensajes, e incluso buscar, archivar y borrar mensajes mientras no estás conectado.
Ahora bien, en cuanto se establece la conexión, la aplicación de Gmail sin conexión a Internet sincroniza y actualiza la cuenta de mail para incluir los cambios hechos mientras se estaba fuera de línea.
Esta aplicación de Gmail puede convertir la inactividad, los tiempos muertos, en tiempo productivo.
¿Cómo se activa esta función?
Te contamos paso a paso, como instalar el modo “offline” de Gmail:
Algo muy importante que tenés que tener en cuenta es que, debido a los permisos que necesita la función para operar, nunca debés habilitar el correo sin conexión en computadoras públicas, o que pertenezcan a otros usuarios, para no poner en riesgo los datos privados.
Más ventajas de Gmail que tal vez desconozcas
Tu bandeja de entrada está organizada en varias categorías. Si querés cambiar un mensaje de lugar, solo tenés que arrastrarlo y soltarlo en la pestaña que elijas.
Crealas a través de una de las funciones que hallarás sólo con ir al Labs del correo.
Habilitá Inbox Pause, un plugin que permite pausar la entrada de correos electrónicos, y retomarlos más adelante, sin perder nada de información.
Basta con ir a la página de Google, e incluir un número teléfono como sistema de verificación de seguridad extra, como ya es muy común en otras webs.
Con solo un par de clics, podés poner fotos de Google+, de tu ordenador, o de la Web, en el cuerpo de un mensaje.
Las etiquetas son como carpetas, pero con algunas ventajas más. Si etiquetás un mensaje con un color llamativo, sabrás a dónde pertenece.
Esta opción te viene bárbaro para evitar que llegue a destino un email que contiene errores, o que simplemente está siendo enviado a la persona equivocada.
Con esta opción, Google deja un margen de entre 5 y 30 segundos para recuperar el correo enviado.